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      Psicología de la obesidad

      tratamiento psicologico de la obesidad

      ¿Conoces la rama de la psicología relacionada con la obesidad? Es muy probable que tu respuesta a esta pregunta sea que no, ya que se trata de una especialidad psicológica todavía en vías de desarrollo. Es por este motivo que aún no goza de manera oficial de un reconocimiento como tal, equiparable a otras especialidades en psicología como por ejemplo la psicooncología, la neuropsicología o la psicología del deporte.

      Lo cierto es que cada vez somos más los profesionales de la psicología que poseemos está expertise y en el centro de nutrición Júlia Farré es donde desarrollamos un trabajo especializado, orientado al abordaje psicológico requerido y relacionado con la obesidad y el sobrepeso.

      Podríamos definir la psicología de la obesidad como la rama que se encarga de la detección, diagnóstico y tratamiento de aquellas dificultades psicológicas que pueden aparecer relacionadas con la obesidad así como de la prevención y promoción de la salud de conductas alteradas relacionadas con problemas de peso.

      En esta página pretendemos descifrar e informar, como si de una hoja de ruta se tratara, en qué consiste este campo. De una manera práctica y útil pretendo acercaros conceptos y aclaraciones entorno a todos aquellos elementos psicológicos ligados a las personas que padecen un problema de peso, ya sea en grado de sobrepeso u obesidad.

      ¿Cuáles son los aspectos psicológicos relacionados con la obesidad?

      Existen una serie de alteraciones psicológicas que podemos observar con mayor frecuencia en las personas con obesidad. Por este motivo, conviene tener presente la importancia de tratar a todas las personas que buscan ayuda para combatir el exceso de peso desde una perspectiva integral y profunda, es decir, basándonos en generar cambios que no sean básicos si no que estén enfocados a ir más allá, a que se transformen en profundos y mantenidos en el tiempo.

      1. Distorsión o insatisfacción de la imagen corporal

      A menudo las personas que padecen obesidad tienen una imagen corporal negativa y/o distorsionada que dista de la realidad. Ambas realidades generan malestar, sufrimiento e incluso rechazo, que conviene trabajar y readaptar para liberar esta insatisfacción corporal.

      2. Descontrol, desorden y alteraciones en el comportamiento/ relación con la comida

      Aquí entran en juego múltiples elementos, desde aquellos aspectos que cada persona tiene en cuenta a la hora de alimentarse, de escoger lo que come, cómo lo come, etc.. Hasta aspectos más esenciales como patrones o tendencias familiares, gestión de nuestras emociones ligadas a la comida, etc.

      psicología y pérdida de peso

      3. Trastornos psicológicos como: ansiedad y depresión

      Tanto la ansiedad como la depresión dificultan el bienestar de la persona y en el contexto de la obesidad, suponen una barrera que dificulta la mejora del tratamiento, por tanto, conviene tenerlos en cuenta, evaluar de su existencia y si cabe, sopesar la necesidad del trabajo terapéutico enfocado a la mejora de los mismos.

      4. Dificultades en las relaciones

      Se puede dar el caso que presente dificultades en las relaciones sociales y/o familiares, ya sea por causas externas como el valor social de la delgadez y el consiguiente aislamiento de la persona que no cumple con él o bien por causas internas propias del individuo que atienden a dinámicas familiares y que pueden estar favoreciendo el problema del peso.

      Además, en personas con obesidad se da con mayor frecuencia dificultades en el área sexual, comportando también consecuencias psicológicas que conviene considerar.

      4. Baja autoestima

      Es una realidad muy ligada a las personas que padecen sobrepeso u obesidad. Esto no quiere decir que exista en el 100% de los casos pero sí en muchos de ellos, además de estar muy ligada a la imagen corporal negativa que comentábamos al inicio de este apartado.

      Tanto la valoración que hacemos de nuestro físico como la valoración de nuestra persona determinan muchos de nuestros actos. Si una persona solo se centra en valorarse por las cifras de peso y ve que siempre son negativas, es muy probable que viva con un continuo malestar y rechazo hacia ella misma que le dificulte no solo el tratamiento si no el bienestar del día a día.

      5. Hábitos inadecuados de estilo de vida

      El caos en la alimentación a menudo puede conllevar que se extrapole o contamine al caos de otros hábitos como la actividad física, el descanso, etc. La dificultad añadida en casos de sobrepeso y obesidad es el mantenimiento de los logros y los cambios conseguidos ya que en muchos casos, se trata de cambios superficiales que no se mantienen a largo plazo y que dificultan a su vez, la motivación, una buena salud y la adherencia al tratamiento.

       

      ¿En qué consiste el tratamiento psicológico de la obesidad?

      sobrepeso y emociones

      La intervención psicológica en obesidad es cada vez una realidad más necesaria e imprescindible. Como cualquier otro proceso terapéutico, el tratamiento psicológico pretende dar solución o mejora a todos los posibles problemas que la persona padece entorno al problema del peso, de forma adaptada y englobando desde problemas interpersonales como problemas relacionales de pareja, etc.

      Cada caso es un mundo y no conviene caer en generalidades, no obstante, existen una serie de objetivos terapéuticos iniciales que se centran en dar solución cuando se inicia un proceso de terapia en casos de obesidad y que van mucho más allá de un objetivo ponderal o de una dieta hipocalórica. Entre ellos, destacamos 6:

      1. Diferenciar si existe un problema de trastorno del comportamiento alimentario ya que en muchos casos con sobrepeso y obesidad convive un problema o alteración de la conducta alimentaria como el trastorno de atracones o la bulimia nerviosa.
      2. La existencia de la obesidad como causa o consecuencia con tal de dar prioridad a aquellos desajustes que sean más necesarios para trabajar y con tal de valorar en cada caso el modo de funcionamiento de la persona y las variables que hay implicadas y que están manteniendo el problema del peso.
      3. Normalizar la relación con la comida y con el cuerpo como constructo de imagen corporal, basada en la aceptación, en la compasión y en la satisfacción.
      4. Un trabajo conjunto integral y multidisciplinar, donde es imprescindible el binomio  constante de comunicación&coordinación con otros profesionales implicados en la mejora de la condición de la obesidad: nutricionistas, médicos especialistas, etc. o bien en aquellos que de una manera u otra pueden jugar su papel decisivo en un momento determinado (como por ejemplo un trabajador social o un formador).
      5. Trabajar la autoeficacia, la motivación, la psico-educación y el control interno u otros aspectos que tienen un papel activo y directo en el mantenimiento de unos hábitos saludables de estilo de vida, en cuanto a: alimentación, ejercicio físico, ritmo de sueño, etc. Lograr una mejora de la salud y la calidad de vida de la persona en cuestión.
      6. Ofrecer herramientas, hay muchas y muy variadas y a cada persona le puede resultar útil o no aplicar cada una de ellas. El autoconocimiento de cada persona es clave para determinar una transformación y un cambio permanente frente a un problema, en este caso, un problema relacionado con el exceso de peso.

      Por último, es fundamental que el profesional de la psicología esté especializado en el ámbito de la obesidad o similar.

      ¿Necesitas ayuda personalizada?

      Bibliografía: Intervención psicológica en obesidad. Manuales Prácticos.  Psicología Pirámide.

      Andrea Arroyo

      Andrea Arroyo

      Psicóloga sanitaria y dietista-nutricionista clínica

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