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Alimentación en artritis reumatoide

alimentación en artritis reumatoide

¿Qué es la artritis reumatoide?

La persona con artritis reumatoide presenta dolor en las articulaciones, inflamación y rigidez principalmente por las mañanas. En el proceso de diagnóstico se debe considerar otras causas de artritis, como osteoartritis, artritis psoriásica, artritis infecciosa (como la enfermedad de Lyme), o si se trata de una enfermedad del tejido conectivo.

La artritis reumatoide es una de las enfermedades inflamatorias crónicas de mayor prevalencia. Aunque se caracteriza por afectar principalmente a las articulaciones, debe considerarse un síndrome por las manifestaciones en otras partes del organismo, como nódulos reumatoides, afectación pulmonar o vasculitis.
Se cree, que una combinación de factores (estilo de vida, ambientales, agentes infecciosos) en una persona genéticamente predispuesta, puede conducir a que nuestra tolerancia inmunológica falle, y acabe provocando un “autoataque” por parte de nuestro sistema de defensa.

Afectación del sistema inmunitario

sistema inmunitario y artritis reumatoide

El personal de medicina evaluará los marcadores que indican inflamación sistémica, como la PCR o la VSG, que nos alertarán de que el cuerpo ha puesto en marcha la respuesta inflamatoria y de defensa, además de marcadores específicos de artritis, como los anticuerpos que explicaremos a continuación.

Es importante acudir a los controles que el especialista indique, y evaluar mediante la analítica, pruebas de imagen y los síntomas que presentemos en qué estado nos encontramos, ya que valores de anticuerpos más elevados, se asocian con mayor gravedad y daño articular.

Hablamos en concreto de los autoanticuerpos contra péptidos citrulinados (ACPA), que han supuesto un gran avance en investigación, pues son muy específicos de esta enfermedad. También de los autoanticuerpos contra IgG o factor reumatoide (FR).

Una de las formas en que los ACPA pueden dar lugar a la inflamación y destrucción de tejido, es mediante la formación inmunocomplejos con determinados antígenos, que acaban uniéndose al factor reumatoide, y de esta forma activan la respuesta inmunológica. 

Si las células del sistema inmunitario (como los leucocitos) entran al líquido sinovial, es posible que la membrana que recubre la articulación se inflame (sinovitis). Si pasa tiempo sin resolverse la inflamación, esa membrana se va engrosando y tiene lugar crecimiento de tejido hacia el interior de la estructura articular. ¿Qué puede ocurrir entonces? Que la articulación se deforme y que llegue a destruir el cartílago y el hueso. Hay que tener en cuenta que esa “invasión” por células inflamatorias puede ocurrir antes de que se produzcan los síntomas propios de la enfermedad. De hecho, los ACPA en algunas personas, pueden detectarse hasta 10 años antes del diagnóstico de la patología, puesto que no habría todavía un nivel de inflamación que se perciba ya a través de síntomas. ¿Podría ofrecernos esto la oportunidad de prevenir antes que curar?

Alimentos y nutrientes beneficiosos en la artritis reumatoide

Jengibre y cúrcuma

jengibre y cúrcuma para la artritis reumatoide

Al jengibre se le atribuye la reducción del dolor y de la inflamación. Y eso es lo que algunos estudios han observado en pacientes con osteoartritis y artritis reumatoide.

Algunos estudios han demostrado que el efecto antiinflamatorio del jengibre se debe a la inhibición de la producción de citocinas y quimiocinas proinflamatorias. Las primeras, son proteínas que el sistema inmunitario lanza a la batalla contra el enemigo. Las quimiocinas, son un tipo de citocinas que atraen componentes del sistema inmunitario hacia un lugar en concreto. Por ejemplo, si hay una infección bacteriana, la quimiocina inflamatoria puede atraer a células inmunitarias desde la sangre hasta el tejido dañado o infectado. Dando como resultado, daño en el cartílago y hueso.

A uno de los componentes de la cúrcuma, también se le atribuye propiedades antiinflamatorias. La administración con algunos antirreumáticos que pueden aumentar el estrés oxidativo y conducir a alteraciones vasculares, podría reducir estos efectos adversos.

IMPORTANTE: No es recomendable la autosuplementación, ya que debe individualizarse cada recomendación. Tanto la conveniencia de tomarlos, como la dosis y forma de administración deberá consultarse con el/la médico/a especialista y tu Dietista-Nutricionista.

Agua

hidratación

Es importante mantener una buena hidratación con agua y alimentos que la contengan, principalmente verduras y hortalizas, así como una adecuada de eliminación por orina.

Algunos signos de deshidratación son similares a los que manifiesta la persona que padece artritis, bien por la propia enfermedad o por la medicación pautada: fatiga y debilidad muscular, dolores de cabeza o estreñimiento. Y si existe además una condición gastrointestinal que pueda dar lugar a diarreas, la probabilidad de deshidratación aumenta.

¿CÓMO SABER SI ESTOY HIDRATADO/A?

  • Color de la orina. ¿Es nuestra orina demasiado oscura en lugar de amarilla clara o transparente.
  • Cantidad en 24 horas. Clínicamente, si es de <400ml/24 horas hablamos de oliguria o disminución del volumen de orina.
  • Elevación de determinados parámetros bioquímicos que pueden indicar deshidratación: hemoglobina, hematocrito, sodio, potasio,  BUN, albúmina.
  • Pérdida de elasticidad en la piel. Tras estirar la piel del dorso de la mano, se recupera muy lentamente el estado inicial.
  • Frecuencia cardíaca rápida.

¿La solución? Hidratarte. Bebe al menos 6-8 vasos de agua al día. Si te cuesta, crea una rutina que pueda ayudarte, hazte con una botella reutilizable que lleves al trabajo o a caminar, dale sabor con hierbas aromáticas (por ejemplo, menta) y zumo de limón…  

Vitamina D

suplemento de vitamina D

Algunos estudios muestran que el nivel de vitamina D en sangre es significativamente más bajo en personas que tienen artritis reumatoide. Y que además a mayor déficit, mayor índice de actividad de la enfermedad.

Esta vitamina a la que ya muchos expertos consideran hormona, contribuye a la tolerancia inmunitaria al afectar tanto la respuesta innata como a la adaptativa

Artículo recomendado: Cómo mejorar las defensas

Ácidos grasos omega 3

La evidencia científica muestra que podemos obtener beneficios de la suplementación de ácidos grasos poliinsaturados omega 3 (generalmente, mayor a 2.7gramos/día) y una alimentación baja en omega 6. Además, pueden ayudar a reducir los niveles de triglicéridos, lo que resulta interesante si tenemos en cuenta que en personas que padecen artritis reumatoide el riesgo cardiovascular está aumentado.

El consumo de dos veces a la semana de pescado rico en omega 3, también se asocia a un índice de la actividad de la enfermedad más bajo.

Otra ventaja es que si logramos el efecto antiinflamatorio y encontrarnos mejor, podemos llegar a necesitar menos medicamentos antiinflamatorios.

fuentes de omega3

¿Qué alimentos evitar para mejorar la artritis?

Sal

La ingesta alta de sal puede desencadenar inflamación a través de sus efectos sobre las células inmunitarias. Además, en caso de que fumemos, la interacción entre el consumo de sodio y el tabaquismo contribuye aún más a ello.

Según la Organización Mundial de la Salud, la ingesta máxima de sal en la población general debe ser de 5 gramos de sal al día (en mayores de 7 años), de 4 gramos al día (en niños y niñas de 7 a 10 años), menor de 3 gramos al día (en menores de 7 años). En menores de 1 año, se debería evitar su consumo.

Mucha sal: 1.25 gramos por cada 100 gramos.

Poca sal: 0.25 gramos por cada 100 gramos.

Cuando vemos en un producto que el envase indica “contenido reducido de sodio/sal”, significa que ha disminuido en un 25% el sodio/sal respecto a otro producto similar. Pero esto no quiere decir que no siga siendo un producto con alto contenido.

ALIMENTOS MÁS RICOS EN SAL

  • Productos cárnicos (chorizo, fuet, salchichón, chopped, jamón cocido, pechuga de pavo, mortadela, paté, salchichas).
  • Concentrados y bricks de sopas y caldos.
  • Salsas.
  • Aperitivos salados (frutos secos con sal, galletas saladas, patatas fritas, snacks de maíz).
  • Pan.
  • Conservas de pescado y marisco.
  • Quesos.
  • Platos precocinados (de arroz, de carne, de pasta, tortilla, croquetas, pizzas, gazpacho…).
¿Cómo reducir la ingesta de sal?

  • Añade poca sal a tus platos.
  • Opta por alimentos frescos y frutas y verduras de temporada, para sacar el máximo beneficio nutricional y potenciar el sabor de tus platos.
  • Utiliza las hierbas aromáticas y especias al cocinar.
  • Lava bien bajo el agua del grifo las conservas de legumbres, antes de su consumo.
  • Si comemos fuera o pedimos comida, pedir que las salsas y aliños, nos las sirvan aparte.

Bebidas y productos azucarados

El consumo de bebidas y productos azucarados puede empeorar los síntomas de la artritis reumatoide, ya que la rápida absorción de los monosacáridos glucosa y fructosa del intestino, que derivan del azúcar (sacarosa), podría conducir a una sobreactivación de mTOR, una proteína que desencadena la respuesta inmunitaria, por lo que no sería positivo que esté muy activada en enfermedades autoinmunes o en personas con predisposición.

Consumo de carbohidratos y gluten

Todavía no hay estudios concluyentes, pero algunos de ellos han observado que los glicosaminoglicanos (carbohidratos), que forman parte de cartílago, líquido articular, tejido conectivo y piel, se adhieren a células inflamatorias de las articulaciones en la artritis reumatoide, causando inflamación y dolor cuando se acumulan en el tejido. Esto no deja del todo claro que una alimentación baja en carbohidratos sea eficaz en todos los casos.

Sí está claro el papel de los carbohidratos refinados (azúcares), pero no lo está tanto el consumo de cereales integrales en relación a esta enfermedad. Éstos aportan una gran cantidad de antioxidantes y vitaminas involucrados en los procesos antiinflamatorios. Sin embargo, son también fuentes de lectinas, componentes que pueden actuar como antinutrientes, aunque existen técnicas que puede eliminar su contenido.

En cuanto al gluten, convendría descartar la celiaquía, otra enfermedad autoinmune. Algunos estudios observan que, en caso positivo, además de ser lo adecuado en la enfermedad celiaca, seguir una dieta sin gluten bien planificada, podría también disminuir la acumulación de líquido articular.

Ritmo circadiano

Podemos considerar al ritmo circadiano como nuestro reloj interno. Tiene que ver con el ciclo de luz y oscuridad, la alimentación y el ejercicio físico o las interacciones sociales.

Estos aspectos tienen una relación directa con nuestro sistema inmuológico.

Menú ejemplo para artritis reumatoide

 LunesMartesMiércolesJuevesViernesSábadoDomingo
COMIDAEnsalada de tomate,
rúcula, aguacate y
remolacha con
bacalao.
Quínoa salteada con dados de calabaza, con pimienta negra y
cúrcuma.
Cuscús de coliflor
salteada con
pimiento rojo y
verde, con
cúrcuma y perejil
fresco picado.
Pavo a la plancha.
Ensalada de lentejas, col lombarda,
escarola, tomate, pepino y olivas.
Crema de
champiñones.
Pasta de garbanzos salteada con
albahaca, semillas de sésamo y aceite de oliva.
Arroz caldoso con calamares y
vegetales (cebolla, guisantes,
zanahoria).
Ensalada de boniato berros, tomate, manzana y zanahoria rallada.
Brochetas de
calabacín, tomate Cherry y pavo.
CENATostadas de trigo
sarraceno con
revuelto de huevo,
espinacas y
ajos tiernos, con
semillas de calabaza
Espaguetis de
calabacín con salsa pesto. Hamburguesa casera de pollo.
Caldo de apio,
cebolla, zanahoria, col, laurel y tomillo (reservar verduras).
Dorada al horno con patata.
Crema de verduras
(del día anterior), con nueces picadas.
Tortilla francesa.
Judías verdes con
patata y
salmón marinado
a la plancha.
Crepes de espelta/ trigo sarraceno
rellena de hummus de garbanzos y hortalizas al gusto.
Caldo de verduras.

Calabacín relleno de atún y aguacate.

En nuestra consulta podemos ayudarte a mejorar la artritis reumatoide

Estos son solo algunos de los factores que pueden relacionarse con la artritis reumatoide. En consulta podemos escuchar tu historia y atender a tus prioridades y necesidades específicas. Teniendo en cuenta la sintomatología, la progresión de la enfermedad, pruebas y controles analíticos, tratamiento o estilo de vida, podremos adaptar mejor las pautas y acompañarte en el camino hacia un mayor bienestar.

GLOSARIO

Antígenos: sustancia que puede interaccionar con nuestro sistema inmunológico y que es capaz de iniciar una respuesta inmunitaria.

Articulaciones: puntos de unión del hueso o cartílago.

Líquido sinovial: recubre algunas articulaciones y actúa como “colchoneta” para evitar la fricción y desgaste del cartílago articular.

Sinovitis: inflamación de la membrana sinovial, que recubre las articulaciones.

Tolerancia inmunitaria: cuando componentes del sistema inmunitario, los linfocitos, son expuestos a un antígeno, con el que ya habían tenido contacto previo, no produce una respuesta específica del sistema inmune. Es, por tanto, un estado de memoria o aprendido. Si falla, se pueden reacciones de autoinmunidad.

Iria Quintáns

Iria Quintáns

Dietista - Nutricionista

6 Comentarios

  1. Satry

    Esta bien detallado y de manera sencilla. Gracias por este informe.

    Responder
    • Centro Júlia Farré

      Muchas gracias!

      Responder
  2. Rocío

    Gracias por su generosidad al compartir esta informacion 🙏

    Responder
    • Centro Júlia Farré

      Muchas gracias por tu comentario Rocío

      Responder
  3. Susana

    Agradecida por la información, gracias

    Responder
  4. Onesima Hurtado Guerrero

    Muy buena la información contenida en este trabajo. Yo tengo artritis reumatoide y fibromialgia y otras enfermedades. Sí pueden ayudarme les agradecería. Aca en Chile. No he encontrado mucha información. Gracias por su ayuda.

    Responder

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