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      Alimentación y cáncer

      ¿Qué es el cáncer?

      Bajo este concepto se engloban más de 200 enfermedades diferentes que tienen en común el crecimiento descontrolado de células en el organismo. A éste grupo de células se las denomina tumor. El tumor se considera maligno cuando las células tienen la capacidad de moverse por dentro del cuerpo (a través de la linfa y de la sangre) y crecer en otros órganos o tejidos produciendo metástasis. Todas las células tumorales malignas se forman a consecuencia de una alteración genética de dichas células.

      Las causas pueden ser muy diversas:

      • Exposición de radiaciones y productos tóxicos.
      • Virus e infecciones.
      • Causas esporádicas: errores durante la reproducción de las células.
      • Causas genéticas: el ADN predispone a sufrir esta enfermedad.

      Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica en el año 2020 habrá 246.713 nuevos casos en España, siendo éste más común en hombres que en mujeres y con una mayor incidencia en personas de más de 65 años. Se estima que en las próximas décadas la incidencia aumente un 70%.

      En el año 2012 los cánceres más comunes en España fueron el de intestino grueso, el de próstata, el de pulmón y el de mama.

      dieta y cancer

      Si tenemos en cuenta la diferencia entre hombres y mujeres los 5 tipos de cánceres más comunes son:

       HOMBRESMUJERES
      PulmónMama
      PróstataColon y recto
      Colon y rectoPulmón
      EstómagoCérvix
      HígadoEstómago

      ¿Qué relación hay entre la alimentación y el cáncer?

      Según el Código Europeo Contra el Cáncer la alimentación es uno de los factores a tener en cuenta para su prevención, juntamente con el ejercicio físico, no fumar ni beber alcohol y tomar las precauciones adecuadas frente al sol. Por lo tanto, tener una dieta equilibrada es importante dentro de un estilo de vida saludable si queremos evitar sufrir un tumor maligno.

      mujer-cancer-mama

      La alimentación está relacionada enormemente con nuestra salud presente y futura. Eso no significa que las enfermedades oncológicas se puedan llegar a prevenir a través de una dieta específica, o que si hemos desarrollado algún tipo de tumor la causa sea nuestra manera de comer.

      Es difícil relacionar el consumo de un alimento natural con la enfermedad, pero hay que reconocer que en los alimentos se pueden encontrar contaminantes que sí están reconocidos como cancerígenos. Estas sustancias cancerígenas que podemos encontrar en la comida son principalmente:

      • Aflatoxinas: Producidas por hongos en el maíz y los frutos secos. Hay una elevada evidencia de su relación con el riesgo de cáncer de hígado.
      • Dioxinas y PCB (bifenilos policlorados): se pueden encontrar en grasas animales (hígado de animales), lácteos y pescados.
      • Benzopireno: Se trata de un hidrocarburo aromático policíclico que se forma cuando se tuestan en exceso o se queman alimentos ricos en grasa o proteínas.
      • Arsénico: presente en el agua corriente y aguas de riego. Hay una elevada evidencia de que aumenta el riesgo de padecer cáncer de pulmón.
      • Algunas nitrosaminas: se pueden formar a partir de los nitritos y nitratos que se utilizan como aditivos en carnes y embutidos.
      • Algunas hormonas esteroideas: estrógenos, andrógenos y progesterona.

      Continuamente estamos bombardeados a través de los medios de comunicación e internet de información que relaciona dieta y cáncer. Esta sobre información puede ser malinterpretada e incluso provocar angustia a las personas que quieren cuidarse y no saben qué comer para hacerlo de la mejor manera posible.

      A continuación dispongo información científicamente contrastada sobre lo que sabemos de alimentos para prevenir el cáncer y de la alimentación a seguir una vez ya hemos desarrollado esta enfermedad.

      Alimentos preventivos

      Me gustaría empezar haciendo hincapié en el más común entre las mujeres, el cáncer de mama. Los factores generales que incrementan el riesgo de sufrirlo en mujeres son:

      • Menarquia temprana: inicio de la pubertad y primera menstruación antes de los 8 años de edad.
      • Menopausia tardía: después de los 55 años de edad.
      • No tener hijos.
      • Tener hijos tarde: se considera tarde después de los 30 años.
      • Fumar, tanto de manera pasiva como activa. El tabaquismo es especialmente nocivo en las mujeres cuando la persona fuma entre la primera menstruación y el final del primer embarazo.
      • Padecer obesidad: Hay una relación directa entre la obesidad (índice de masa corporal o IMC superior a 30) y este tipo de tumores. Se cree que la causa es una mayor cantidad de estradiol (estrógenos) circulando en sangre que estimulan el crecimiento del tejido mamario. Este riesgo aumenta cuando está instaurada la menopausia.
      • Ser alto: a mayor altura lograda en edad adulta mayor riesgo de padecer cáncer de mama, ovario, endometrio y colon.
      • Mayor peso al nacer: tener un peso elevado al nacer aumenta el riesgo de padecer un tumor en las mamas antes de la aparición de la menopausia.

      alimentos preventivos del cáncer

      La prevención del cáncer de mama empieza por la modificación, si es posible, de estos factores de riesgo.

      El de colon y recto es otra de las enfermedades oncológicas más comunes tanto en mujeres como en hombres. ¿Son la carne roja y la carne procesada alimentos cancerígenos que podrían fomentar su aparición?

      Estudio de la OMS sobre el consumo de carne roja 

      La Organización mundial de la salud (OMS) publicó un polémico informe en el 2015 donde se alertaba del consumo de carne roja y carne procesada por su relación con el riesgo de padecer este tipo de cáncer. Después de una revisión de la literatura científica existente, en éste informe catalogaban la carne roja como probablemente carcinógena y la carne procesada como carcinógena para los humanos. Concretamente se decía que consumir 50 gramos al día de carne procesada (salchichas, embutidos, frankfurts, carnes ahumadas, etc.) aumentaba un 18% el riesgo de cáncer de colon y recto.

      De la manera como se hicieron eco de la noticia los medios de comunicación, mucha gente interpretó que si comía su bocadillo de embutido diariamente, tendría un 18% de probabilidades de padecer un tumor de este tipo. Esto NO es lo que decía el informe del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), ya que se refería al riesgo relativo no al absoluto. Si la prevalencia de cáncer colorrectal en España es del 7% y debido al consumo de carne aumenta un 18% significa que aumenta 1,26 puntos el porcentaje, pasando a ser del 8,26%.

      Además, este famoso informe no iba acompañado de recomendaciones nutricionales y causó mucho alboroto en los medios de comunicación. Clasificar los alimentos en causas o probables causas no da datos sobre la dimensión de su efecto real sobre las personas. Por esto quiero mostrarte esta infografía elaborada por investigadoras del Instituto Catalán de Oncología (ICO):

      alimentos prevención cancer

      Relación entre alimentos y tumores

      En el gráfico anterior puede que te haya llamado la atención el dibujito del vino. El alcohol es probablemente la sustancia más cancerígena que estamos consumiendo de manera habitual en España. El etanol y el acetaldehído presentes en las bebidas alcohólicas son cancerígenos. Hay una elevada evidencia científica de que el consumo de alcohol incrementa el riesgo de padecer cáncer de mama, intestino, hígado, cavidad oral, faringe y laringe.

      La organización World Cancer Research Fund ha elaborado un informe a nivel mundial sobre la evidencia científica en alimentación, nutrición y actividad física para su prevención. La segunda versión actualizada de este informe es del año 2007. Gracias a éste podemos ver de una manera sencilla y resumida qué hay de cierto entre el consumo de los alimentos y los diferentes tipos de tumores malignos. Como por ejemplo, cuáles son los alimentos que previenen el cáncer.

      A continuación te muestro una tabla resumen que relaciona los alimentos con el cáncer de la siguiente manera:

      • Color verde oscuro: Fuerte evidencia científica que consumir ese alimento disminuye el riesgo.
      • Color verde medio: Consumir ese alimento probablemente disminuye el riesgo.
      • Color verde claro: Evidencia científica limitada que su consumo disminuya el riesgo.
      • Color rojo oscuro: Fuerte evidencia científica que consumir ese alimento aumenta el riesgo.
      • Color rojo medio: Consumir ese alimento probablemente aumenta el riesgo.
      • Color rojo claro: Evidencia científica limitada que su consumo aumente el riesgo.

      tabla tumores y alimentos

      El consumo de antioxidantes y cáncer también se encuentra a la orden del día cuando una persona busca cómo prevenir esta enfermedad. Estas sustancias deben consumirse diariamente a través de los alimentos. Los complejos vitamínicos y minerales no han demostrado ningún efecto positivo en la prevención de tumores. En algunos ensayos incluso se ha visto que pueden tener un efecto perjudicial:

       tipos de canceres y dieta

      Alimentos para combatir un tumor maligno

      Qué comer cuando se padece cáncer es una de las grandes preguntas que se hace una persona después de su diagnóstico. Hay muchas teorías sobre los alimentos para combatir el cáncer y dietas anticancerígenas. Una de las que se ha propagado más es la de realizar una dieta cetogénica, es decir, sin azúcares o hidratos de carbono. Las células del cuerpo se alimentan de glucosa, es decir, una molécula simple de azúcar. Las células tumorales crecen y se reproducen rápidamente con lo que se pretende cortarles su alimento principal, el azúcar.

      ¿Comemos para alimentar al tumor o a la persona? El problema de este tipo de dietas es que afecta negativamente a todas las células del organismo provocando un estado de malnutrición y pudiendo menguar la masa muscular del cuerpo. Esta situación debilita físicamente a la persona que tendrá más dificultad a la hora de afrontar la enfermedad y los tratamientos. No solamente no está demostrada su eficacia sino que estudios recientes han demostrado que ciertos tipos de células tumorales mamarias podrían alimentarse a partir de grasa.

      Igual que la dieta cetogénica hay muchas otras dietas anticáncer de moda para prevenir o curar el cáncer y muchos mitos alrededor de la alimentación adecuada para esta enfermedad. La fundación Alicia juntamente con el Instituto Catalán de Oncología ha elaborado 3 documentos sobre qué comer durante el tratamiento del cáncer. Puedes descargarlos a continuación:

      1. Recomendaciones generales sobre la alimentación durante el tratamiento del cáncer. En esta publicación se explica cómo debe ser la alimentación diaria de la persona enferma, consejos prácticos para el día a día, tipos de cocciones recomendadas, cómo asegurar los antioxidantes y nutrientes necesarios a través de alimentos naturales, organización de la alimentación durante los tratamientos, cómo los tratamientos pueden afectar y alterar la dieta y qué comer para combatir los efectos secundarios de la quimioterapia.
      2. Mitos y creencias sobre alimentación durante el tratamiento del cáncer. En él se recogen preguntas y respuestas sobre alimentos que se deben evitar durante el tratamiento, utensilios que se usan para cocinar como tipo de sartenes, envases para almacenar la comida, uso del microondas y alimentos con efecto curativo.
      3. Recomendaciones dietético-culinarias durante el tratamiento del cáncer de mama. Folleto muy útil no solamente para el de mama sino para todo tipo de tumores. Incluye consejos para combatir efectos secundarios como boca seca, náuseas y vómitos, retención de líquidos, estreñimiento, alteraciones en los sabores, sabor metálico en la boca y propuesta de 33 recetas adecuadas a cada una de estas situaciones.

      Una de las características más comunes de los enfermos oncológicos es la caquexia cancerosa o extrema delgadez. Uno de los principales objetivos del tratamiento nutricional es mantener a la persona bien alimentada y con un buen estado físico.

      La obesidad puede esconder y dificultar la detección de la caquexia cancerosa y estados de desnutrición. Además, el cálculo de la dosis de quimioterapia que necesita el paciente tiene en cuenta el peso de la persona, esto significa que la obesidad puede conllevar a errores de cálculo que aumenten la toxicidad del tratamiento.

      Ya en el 1914 el premio nobel Francis Peyton Rous evidenció en animales con tumores implantados que los que habían sido sobrealimentados tenían un crecimiento más rápido del tumor. Por lo tanto, si el enfermo tiene sobrepeso u obesidad corregir sus hábitos alimentarios y el exceso de peso corporal será fundamental en su tratamiento.

      No olvides que cuidarse cuando se padece una enfermedad oncológica no solamente implica comer bien. La actividad física en mujeres con cáncer de mama se asocia a una reducción del 34% de la mortalidad y una reducción del 24% de que se vuelva a desarrollar el tumor.

      Conclusiones

      Actualmente podemos afirmar y celebrar que más de la mitad de los cánceres terminan curándose.

      La relación entre la alimentación y las enfermedades oncológicas no solamente está presente en la prevención del cáncer sino en un soporte durante su tratamiento. Si necesitas ayuda para personalizar tu dieta a tu situación particular no dudes en ponerte en manos de nuestro equipo de dietistas – nutricionistas.

      Júlia Farré

      Júlia Farré

      Dietista - Nutricionista

      equipo Centro Nutrición Júlia Farré

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