933486557      C/ Balmes 172 Principal 2ª 08006 – Barcelona info@juliafarre.es

      Intolerancia a la fructosa

      Cuando ingerimos alimentos se pueden dar diferentes reacciones adversas en nuestro organismo. Éstas pueden ser de carácter tóxico, es decir, una intoxicación alimentaria, ya sea porque el alimento no estaba en buen estado o porque el alimento contiene toxinas propias. También puede ser que ésta reacción sea de carácter inmunológico, causando así, una alergia o hipersensibilidad a un alimento concreto. Si este rechazo no es de carácter inmunológico, será debido una intolerancia alimentaria, y ésta puede darse por un error enzimático, metabólico, farmacológico o por causas indeterminadas.

      Las intolerancias alimentarias por causas enzimáticas, como pueden ser: la intolerancia a la lactosa, al sorbitol o a la fructosa, se producen por una deficiencia en la actuación de las enzimas que degradan estos azúcares. Concretamente, en este artículo hablaré sobre la intolerancia a la fructosa.

      ¿Qué es la fructosa?

      Es un azúcar o hidrato de carbono que se encuentra mayoritariamente en las frutas, aunque también está presente de forma natural en la miel y las verduras, entre otros alimentos.

      frutas

      A nivel molecular la clasificamos como un monosacárido:

      monosacárido

      En la dieta encontramos la fructosa de manera más habitual en forma de disacárido como la sacarosa (azúcar común), resultado de una combinación de glucosa y fructosa:

      molécula sacarosa

      Aunque también la podemos encontrar como puro monosacárido.

      ¿Qué es la intolerancia a la fructosa?

      Esta intolerancia también conocida como malabsorción a la fructosa, se produce cuando hay un error en la acción de la enzima encargada de degradarla, dificultando a las células intestinales su absorción. Esta dependerá de la cantidad y concentración ingerida y se deberá valorar individualmente ya que su capacidad de absorción varia en cada persona.

      Al llegar la fructosa no digerida al intestino, ésta reacciona con las bacterias intestinales fermentándose, produciendo gases y molestias gastrointestinales, como dolor abdominal, diarreas o náuseas. Aún así, la mayoría de personas con este tipo de intolerancia, pueden soportar pequeñas cantidades de fruta sin aparecer síntomas.

      Para un óptimo diagnóstico se tiene que acudir a un digestólogo, para que con las pruebas correspondientes, dictamine la presencia o no de la intolerancia. Es importante no caer en el engaño de hacerse los populares tests de intolerancias (por ejemplo: Test A200, Test Alcat, Test ELMA, Laphytest, entre muchos otros.) que se realizan en las farmacias y otros centros, ya que carecen de rigor científico y pueden diagnosticar falsos positivos.

      Es necesaria la realización del test de hidrógeno espirado o test del aliento, el cual se realiza en ayunas por tal de valorar la cantidad de hidrogeno que se expira tras la administración de fructosa. En una persona con malabsorción a la fructosa, las bacterias intestinales no tienen la capacidad de descomponer este azúcar liberando hidrógeno. Con lo cuál, con el test, podemos afirmar que existe intolerancia cuando es positivo en hidrógeno.

      No se debe confundir la intolerancia o malabsorción con la intolerancia hereditaria a la fructosa (IHF), ya que ésta es el resultado de una deficiencia o ausencia en la enzima hepática fructosa-1-fosfato aldolasa hepática (también conocida como aldolasa B). Se diagnostica durante los primeros años de vida.

      Dieta para la malabsorción de la fructosa

      Cuando se padece de malabsorción a este azúcar, el primer objetivo es lidiar con la sintomatología, reduciendo su ingesta hasta unos niveles donde desaparezcan los síntomas.

      Los alimentos peor tolerados son aquellos con cantidad superior de fructosa que de glucosa, así como alimentos ricos en fructosa y sorbitol. Las frutas con un contenido similar de fructosa y glucosa (o con una relación de fructosa/glucosa baja) y bajo contenido en sorbitol, se suelen tolerar bien. Las frutas menos maduras se suelen tolerar mejor, dado a su inferior contenido en azúcares.

      Quienes padecen de Intolerancia Hereditaria a la Fructosa deben excluir los alimentos que contengan tanto este azúcar, como aquellos que incluyan sacarosa y sorbitol. Su ingesta no puede ser mayor de 1-2g de fructosa al día y se debe evitar el consumo de sorbitol ya que puede ser convertido a fructosa en el hígado. Esta dieta requiere de suplementación en vitamina C y ácido fólico, ya que será deficiente en las principales fuentes alimenticias de estas vitaminas.

      Tipo de frutas y su contenido en fructosa

      En esta tabla podemos observar las frutas más habituales y su contenido en fructosa y glucosa. El “exceso fructosa” corresponde a la relación fructosa/glucosa. Como hemos dicho anteriormente si esta relación es alta, hay más probabilidades de que ése alimento no sea tolerado por tu organismo. En la última columna clasificamos las frutas como aptas o no aptas en función de la anterior relación. Aquellas con mayor contenido de fructosa tendrán más posibilidades de generarte malestar. Aún así, ésta tabla es orientativa y puede que varíe de persona a persona. Las frutas marcadas con un asterisco (*) también se consideran no aptas ya que aun teniendo una relación correcta, contienen una cantidad elevada de sorbitol.

       FRUCTOSAGLUCOSAEXCESO FRUCTOSA
      (FRUCTOSA>GLUCOSA)
      APTA
      Dátiles*31g31g31gX
      Manzana*6,10g1,87g4,23gX
      Pera*
      6,42g2,60g3,82gX
      Albaricoques*2,37g5,87g3,5gX
      Dulce de membrillo*21g1,2g19,8gX
      Higos secos22,93g24,79g1,86gX
      Sandía3,36g1,58g1,78gX
      Caqui5,56g5,44g1,74gX
      Mango2-4g0,5-1,5g1,5-2,5gX
      Kiwi4-6g4-6g0g
      Coco1-3g1-3g0g
      Fresas*2,44g1,99g0,45gX
      Chirimoya6,28g5,93g0,35g
      Naranja2,25g1,97g1,97g
      Melón2,96g2,68g0,28g
      Mandarina2,4g2,13g0,27g
      Uvas*3,92g3,67g0,25gX
      Nectarina1,37g1,57g0,20g
      Piña1,94g1,76g0,18g
      Pomelo1,77g1,61g0,16g
      Arándanos*4,97g4,88g0,09gX
      Moras2,4g2,31g0,09g
      Plátano4,85g4,98g-0,13g
      Aguacate0,12g0,37g-0,25g
      Melocotón*1,53g1,95g-0,42gX
      Cereza*5,37g6,59g-1,22gX
      Ciruelas*3,07g5,07g-2,00gX
      Tabla elaborada a partir de datos extraidos de: USDA Food Composition Databases (https://ndb.nal.usda.gov/ndb/)

      Alimentos a incluir y a evitar en la dieta

      Los alimentos “a incluir” son esos alimentos que no te van a provocar ningún síntoma al consumirlos. En cambio, los alimentos “a evitar” son esos que a mayor o menor cantidad, te pueden producir malestar. Cada persona puede tolerar una cantidad diferente de cada alimento es por eso que es muy importante aprender qué cantidades de estos alimentos son toleradas por tu cuerpo.

      GRUPOS DE ALIMENTOSALIMENTOS A INCLUIRALIMENTOS A EVITAR
      FRUTASValorar tolerancia.Frutas naturales, en compota o en forma de zumo.
      VEGETALES Y LEGUMBRESTodos (excepto los recomendados a evitar).Remolacha, coles de Bruselas, zanahoria, cebolla, espárragos, puerros, guisantes, garbanzos, lentejas, soja, berenjena, pimientos, tomate, maíz dulce, judías verdes y verduras procesadas enlatadas.
      CEREALES
      Y
      TUBÉRCULOS
      Centeno, cebada, avena, maíz, arroz, tapioca y patata. Productos elaborados a partir de estos (harinas, pan, pasta italiana, sémolas).Trigo, boniato, y cereales integrales.
      CARNE, PESCADO Y HUEVOSCarnes, pescados naturales y huevos. Embutidos.Comprobar todas las carnes, pescados y embutidos preparados comercialmente.
      LÁCTEOSLeche queso, yogur natural, mantequilla.Leche condensada, leche en polvo que contenga sacarosa, batidos de leche, helado comercial. Yogur de sabores, con frutas, vainilla o azucarado.
      GRASASMantequilla, margarina, aceites vegetales, manteca, sebo.Ninguno.
      POSTRES
      Y
      GALLETAS
      Ninguno.Helados y galletas elaboradas con fructosa o sacarosa, helados comerciales, sorbetes, polos, flanes, natillas, pastelería, chocolates, bollería, galletas comerciales, pastas dulces. Especialmente, aquellos productos calificados como <> o <> o <>.
      BEBIDASLeche, té, café, cacao. Refrescos edulcorados solo con sacarina o aspartamo (sin azúcar o saborizantes de frutas).Zumos de fruta, licores de frutas, bebidas de frutas, bebidas refrescantes de cola, naranja o limón.
      SOPASSopas o caldos caseros utilizando alimentos permitidos. Extractos de carne, cubitos.Ninguna.
      CONDIMENTOSEspecias, hierbas aromáticas, esencias, colorantes, sal, pimienta, mostaza, curry y vinagre.Ketchup, salsas comerciales que contengan fructosa o sorbitol.
      EDULCORANTESGlucosa, polímeros de glucosa, jarabes de glucosa, maltodextrina, sacarina, aspartamo, ciclamato, edulcorantes artificiales sin fructosa ni sorbitol.Miel, fructosa, sorbitol (E-420), sacarosa. Azúcar de fruta. Jarabe de maíz rico en fructosa, siropes y melaza.
      MERMELADAS, DULCES, FRUTOS SECOSFrutos secos (pueden provocar molestias por su alto contenido en fibra), y dulces sin fructosa ni sorbitolMermeladas, compotas, almíbar, gelatina, dulces, caramelos, chicles. Especialmente aquellos calificados como <> o <> o <>
      Adaptado de: Salas-Salvadó J. Nutrición y dietética clínica. 3ª edición. Barcelona: Elsevier; 2014.

      A continuación te propongo un menú de dos días con bajo contenido en fructosa. Las cantidades de alimentos ricos en fructosa se deberán pautar según la tolerancia individual.

       DÍA 1DÍA 2
      DESAYUNOVaso de leche
      Bocadillo de jamón york
      Vaso de leche
      Tostadas con atún
      MEDIA MAÑANAYogur natural con almendras y avellanasYogur natural
      con nueces
      COMIDAEnsalada (escarola, aguacate y aceitunas) de pasta
      Pavo a la plancha
      ½ nectarina
      Arroz con alcachofas
      Lubina al horno
      ½ naranja
      MERIENDATostadas con queso fresco y oréganoBocadillo de champiñones y queso
      CENASalteado de verduras (champiñones y brócoli) con patatas
      Brochetas de gambas a la plancha
      Yogur natural
      Tortilla de patata
      Yogur natural

      Cuando hay intolerancia a la fructosa se deberá seguir una dieta reducida en este azúcar, así como limitar los alimentos ricos en sorbitol. Es importante ponerte en manos de un profesional para que te pueda ayudar a valorar tu grado de tolerancia y poder guiarte sobre qué alimentos debes limitar y cuáles debes potenciar para evitar cualquier deficiencia nutricional. En el Centro de Nutrición Júlia Farré, te podemos ayudar ofreciéndote una dieta personalizada que mejore tu sintomatología y tu calidad de vida.

      Clara Muñoz

      Clara Muñoz

      Dietista - Nutricionista

      equipo Centro Nutrición Júlia Farré

      Suscríbete a nuestra web

      Mantente informad@ de nuestras novedades y consigue material único para suscriptores.

      You have Successfully Subscribed!